La Ciudad

Benalmádena es, por sí, uno de esos enclaves que merece la pena visitar, vivir y recordar. Es un territorio privilegiado en el que la tranquilidad de su atmósfera la belleza del paisaje y la afabilidad de sus gentes se dan la mano con una amplia oferta de ocio y recreo. Situada geográficamente en el centro mismo de la Costa del Sol, a solo once kilómetros del aeropuerto, y con unas cómodas comunicaciones por carretera, Benalmádena, por la propia configuración de su término municipal, puede ofrecer, al mismo tiempo, posibilidades de animada diversión, lugar de descanso tranquilo y una importante actividad cultural, que la presentan como lugar idóneo para el visitante de cualquier tipo. Benalmádena ofrece un amplio abanico de posibilidades para pasar unas gratas vacaciones a todos sus visitantes. En Benalmádena Pueblo, núcleo histórico de la población, se localizan la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, el Museo de Arte Precolombino y el Castillo de Colomares. A muy poca distancia del casco urbano se encuentra la Stupa de la Iluminación y el Mariposario de Benalmádena. En Arroyo de la Miel, se ubican el Club de Hielo Benalmádena, el parque de atracciones 'Tívoli World', y el Teleférico Benalmádena que une este punto con la cumbre del Monte Calamorro, donde se enclava el Jardín de las Águilas. El Parque de la Paloma, entre otros muchos atractivos alberga a Selwo Marina y al Jardín de Cactus. Y ya en la franja costera nos sitúa a un magnífico puerto deportivo con más de 1.000 puntos de atraque, el Sea Life, el Castillo Bil-Bil y el Casino Torrequebrada.